La unidad de bomberos que 'congela' incendios: “Somos la memoria de las llamas”

La unidad de bomberos que 'congela' incendios: “Somos la memoria de las llamas”

Cerca del fuego

Los Bombers de la Generalitat tienen una sección propia de grabación de imágenes que usan, entre otros, para estudiar la evolución de estos fenómenos

Uno, a bote pronto, se imagina que dentro de un cuerpo como el de los Bombers de la Generalitat hay perfiles profesionales de todo tipo. A saber, bomberos operativos, unidades especializadas (grupos de actuaciones especiales), personal técnico, de apoyo, bomberos voluntarios... Pero poco se figuraba que esta organización contara con su propio equipo de grabación de imágenes.

De hecho, no es habitual. Esta unidad dels Bombers de la Generalitat no tiene parangón (al menos a nivel de estructura) en ningún otro cuerpo estatal. Y no solo graban imágenes que luego distribuyen a los medios de comunicación. También lo hacen para estudiar, entre otros, cómo evoluciona un incendio.

Creada en el 2010

Formada hoy por cuatro profesionales, la unidad –que se dedica exclusivamente a documentar la actividad de los Bombers– se creó a finales del 2010, explica a La Vanguardia su responsable, Simon Saura (61 años). Él entró justo un año después de su creación, convirtiéndose en el primer bombero en formar parte de ella (hoy son dos, más dos técnicos de audiovisuales). No obstante, los cuatro hacen “de todo”, remarca Saura.

Ahora, en plena campaña de incendios, su principal misión es documentar los fuegos. Son ellos los que valoran cuál les interesa cubrir, a no ser que se trate de un SISCOM 4 (el segundo nivel en importancia dentro de una escala que mide el impacto de un incendio). En ese caso, acuden sin titubear. También, obviamente, si están frente a un SISCOM 5, el peldaño más alto de la escala.

Con el vehículo propio de la unidad (un todoterreno), se desplazan hasta el lugar del fuego. En cada servicio van como mínimo dos miembros. “Somos autónomos para movernos dentro del incendio, aunque vamos informando a quien está al mando”.

Reconoce que ha habido servicios en los que han pasado un mal rato. Recuerda por ejemplo el incendio del Empordà del 2012. “Fue complicado para todo el mundo, también para nosotros. Nos desbordó por todos lados”. No obstante, dice que hoy no es habitual tener que salir de un lugar a la carrera, aunque ha pasado. “Ahora se decide abandonar un punto de manera estructurada”.

Somos autónomos para movernos dentro del incendio”

Explica que antes se movían por un incendio un poco a ciegas – “íbamos a buscar; ahora vamos a encontrar, que es distinto. Ya sabes dónde vas”, sostiene– y que en el apartado de seguridad se ha avanzado mucho. Para empezar, todos los que forman el operativo están conectados por radio. Además, hay helicópteros vigilando desde el aire. “Hemos ganado mucho a nivel de estructura operativa, y eso nos da una seguridad que antes no teníamos. Ahora todo el mundo va geolocalizado”.

Las imágenes que consiguen del fuego, gracias a que tienen acceso ilimitado, son las mejores. Y el uso que hacen de ellas tiene distinto propósito. Por un lado, está la parte de difusión mediática. Saura relata que antaño lo más importante era la calidad de las mismas. Ahora, no obstante, es la inmediatez. “Grabamos dos o tres minutos de manera rápida [aunque luego acaban grabando muchos minutos] para poder enviarlos a los medios de Catalunya y también del Estado”.

Dice que intentan reflejar las características particulares del fuego: “Si hay llamas de alta intensidad, si es el viento el que lo mueve, si hay focos secundarios, si está próximo a poblaciones...”.

Es habitual que los distintos departamentos de los Bombers acudan a la unidad para consultar alguna grabación del gran archivo de imágenes que acumulan. “Somos la memoria de las llamas”, arguye Saura. Se las piden para ver, entre otros, la determinada evolución de un incendio o analizar otras variables. “Es común que venga alguien del GRAF [grupo de apoyo de actuaciones forestales] y nos pida unas imágenes concretas para ver cómo fue un fuego concreto, su recorrido, focos secundarios, si se reactivó...”.

Explica que hace unos años, las imágenes que grababan se usaban más para este fin, el de estudiar un incendio. “Nos subíamos a los helicópteros para grabar el perímetro y rápidamente bajábamos para llevar lo que habíamos grabado al centro de mando del incendio, donde estaba el jefe de intervención”, relata. Ahora, por el contrario, se usan drones. Incluso hay un helicóptero que sobrevuela el incendio y que envía imágenes al momento. “Nosotros hemos pasado a ser una herramienta más, no la principal”.

No solo han documentado servicios en Catalunya. También lo han hecho en el sur de Francia. Incluso se desplazaron para grabar las dramáticas consecuencias originadas por la dana de Valencia. “No creo que haya otra unidad como la nuestra en otros cuerpos de bomberos estatales. Al menos tan estructurada”. Es decir, un equipo de imágenes que funciona autónomamente.

Al final, lo que registran tiene garantía de veracidad. “Las imágenes que tienen el logo de Bombers de la Generalitat son reales, no son un fake . También son de calidad: grabamos en 4k”. Para él, el prestigio del que goza la unidad es su gran triunfo. “Antes ofrecíamos nuestro trabajo a todos los medios, mientras que ahora son estos quien lo demandan”, concluye.

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