La revolución de Consell de Cent: los alquileres de los locales se duplican en cinco años

La revolución de Consell de Cent: los alquileres de los locales se duplican en cinco años

La onda expansiva de su pacificación

El coste de comprar una vivienda en este vial se acerca ya al doble de la media de Barcelona

En estos momentos los precios de los locales comerciales en los tramos más punteros del eje verde de la calle Consell de Cent duplican los registrados un lustro atrás, un año antes de que en el 2022 arrancaran las obras. Además, hoy día una vivienda cuesta aquí cerca del doble de la media de Barcelona. La pacificación hizo de este vial otrora de barrio y más bien inhóspito, anodino y de paso el último gran escaparate de la ciudad. Su revolución es también la punta de lanza de la transformación del Eixample.

Según un estudio de la consultora inmobiliaria Laborde Marcet, las rentas comerciales en el tramo más demandado, entre las calles Balmes y Pau Claris, se encareció un 96% desde el 2021. El metro cuadrado de la zona más demandada pasó así de los 45 euros al mes a los 88. La punta está entre la rambla Catalunya y el paseo de Gràcia, con precios entre 105 y 115 euros. “Esta evolución refleja la consolidación de la calle como uno de los ejes comerciales con mayor proyección de la ciudad y el creciente interés de marcas y operadores por formar parte de este nuevo entorno urbano”.

“La evolución de Consell de Cent –prosigue el estudio de Laborde Marcet– refleja una tendencia cada vez más visible en Barcelona: la demanda comercial se concentra en ubicaciones de calidad”. Estos consultores destacan que “con la llegada a la zona de operadores de mayor posicionamiento y conceptos vinculados a la restauración experiencial, el retail de marca, el diseño y la cultura. Entre los casos más recientes destacan los de Circolo Popolare, Flabelus y La Central. La entrada de marcas premiun se produce sobre todo en el 2024”.

También encontramos en este eje 7 heladerías, 9 brunchs, 12 supermercados 24 horas, 21 cafeterías de especialidad... y un par de mercerías. Porque con esta presión inmobiliaria priman sobre todo los negocios dirigidos al visitante ocasional: al expat y al turista, y también a los vecinos de otros barrios de la ciudad y también del área metropolitana que vienen a pasar un sábado. Aquí las colas se registran principalmente ante los comercios de reconstituyentes açais, de yogur griego con toppings, de colosales cafés muy fríos coronados de nata...

Un paseo entre el parque Joan Miró y el paseo Sant Joan revela también que el comercio de proximidad no desapareció de Consell de Cent y sus alrededores. Que junto a una retahíla de restaurantes cajún, ramen y otros también muy exóticos también encontramos ferreterías, bares de barrio, panaderías de toda la vida... Únicamente funciona una tienda de recuerdos, una de señales personalizadas. Pero el paseo también muestra cómo sobre todo la parte de la Dreta corre el riesgo de convertirse en un parque temático. De hecho, en la Esquerra ya están poniendo sus barbas a remojar.

En las asociaciones de vecinos de la Dreta y de l’Esquerra de l’Eixample cuentan que esta reforma supuso una gran mejora de la vida cotidiana de la gente que por aquí vive. “Siempre procuras pasar por Consell de Cent, vayas a donde vayas... estos días tiene una temperatura hasta cuatro grados por debajo de la de, por ejemplo, Diputació”. “Vecinos, escuelas y entidades vuelven a hacer uso del espacio público. Este eje es un nuevo punto de encuentro ciudadano”. “Al final el gobierno de Jaume Collboni tuvo que aceptarlo y empezar a cuidarlo”.

Los vecinos dicen que la apertura del eje verde supuso una gran mejora de su calidad de vida

El problema, agregan desde la Esquerra y desde la Dreta, es que esta transformación también alimentó unas tendencias que arrancaron tiempo atrás y que también están alterando la vida cotidiana de la gente. “No fue la pacificación de Consell de Cent el desencadenante del proceso de gentrificación que vive buena parte del Eixample”. “Hace muchos años que la presión turística está reduciendo el número de vecinos de la Dreta”. “Y últimamente esa presión se expande por la Esquerra como una mancha de aceite”.

El estudio de Laborde Marcet también recoge que el metro cuadrado de la vivienda usada está rondando los 5.865 euros, “con incrementos interanuales que superan el 10%”, mientras que en el conjunto de Barcelona, añaden estos consultores, el precio medio se sitúa en los 3.254 euros. “Los valores más elevados se dan en los tramos centrales, con una media de unos seis mil euros, mientras que hacia los extremos los precios se moderan, aunque siempre permanecen muy por encima de la media de la ciudad”.

Y encontrar un piso de alquiler en Consell de Cent devino ya en una experiencia muy frustrante. Es más sencillo dar con un apartamento turístico. Estos días un par de noches para un par de adultos cuesta unos 675 euros. También es más fácil hacerse con una habitación en un piso compartido para varios meses. Últimamente rondan los 800 euros al mes. “Descubre un nuevo concepto de coliving para quienes buscan un estilo de vida flexible, con diseño, comunidad y servicios”, dice uno de tantos anuncios colgados.

Porque tras seleccionar alquiler Consell de Cent en los portales más visitados aparecen centenares de anuncios, pero la mayoría de estos pisos están en los alrededores, y los pocos que sí que están en Consell de Cent son de temporada, para arrendar entre uno y once meses. Un ático de 50 m2 y una habitación cuesta 2.460 euros al mes, un piso de 69 m2y dos habitaciones con piscina comunitaria 4.900, otro de 128 y dos habitaciones 8.500 euros... Al menos te lo limpian una vez a la semana. Hablamos ahora de la honda expansiva de esta revolución.

“En el 2024 contamos que de las 607 fincas de propiedad vertical presentes en la Dreta de l’Eixample –explican en la asociación de vecinos de este barrio–116 habían sido adquiridas sobre todo por fondos de inversión con el objetivo de extinguir los contratos de alquiler, reformar las viviendas y arrendarlas como productos alto standing. Y esta primavera comprobamos que el número de edificios envueltos en estos procesos había subido a 141. De este modo el número de personas afectadas pasó de 5.000 a 6.200”.

Lee también

Todo ello alimenta la pérdida de vecinos y el crecimiento de una población flotante. De ahí también la proliferación de cafeterías de especialidad, restaurantes exóticos y brunchs. “Es un problema que se viene fraguando desde hace años –prosiguen en esta asociación–. En los 70 el barrio sumaba 73.000 vecinos, y en la actualidad 43.000 y unas 29.000 camas turísticas”. De hecho, el de la Dreta es el barrio de Barcelona con más pisos turísticos legales, unos 1.700 de un total de unos 10.700.

Una habitación en un piso compartido fácilmente cuesta alrededor de 800 euros

Y en el lado de la Esquerra advierten de que este fenómeno se extiende. “Hace tres años, a raíz del caso de la Casa Orsola, iniciamos un estudio e identificamos 44 edificios de propiedad vertical en estos procesos. Este enero ya habíamos documentado 68 casos, y hoy día la cifra se eleva hasta los 90 edificios. Calculamos que todos estos casos afectan a unas 3.000 personas. Hablamos en muchos casos de familias que llevan lustros viviendo aquí. Y en el barrio aún se encuentran 859 edificios de propiedad vertical”.

← Health