Mueren seis personas en el incendio forestal de Los Gallardos

Mueren seis personas en el incendio forestal de Los Gallardos

Algunas víctimas han sido halladas en el interior de vehículos alcanzados por las llamas, otro grupo de diez personas trató de huir a pie, siete de ellas fallecieron

Hay 23 personas no localizadas en estos momentos y ocho heridos, cuatro de ellos de gravedad que van a ser trasladados a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío

El incendio forestal de Los Gallardos (Almería) deja ya 12 muertos y otras 23 personas siguen sin localizar. El nuevo balance lo ha confirmado este viernes el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, desde el puesto de mando avanzado instalado en el parque de bomberos de Turre, donde se coordinan las labores de extinción y la búsqueda de desaparecidos. La gravedad de la tragedia le ha llevado a suspender el acto de toma de posesión del nuevo Gobierno andaluz para desplazarse hasta la zona afectada.

“Es una tragedia mayúscula, una desgracia y un horror”. Con esas palabras ha descrito Moreno un incendio cuyo balance, ha insistido, sigue siendo provisional. El presidente andaluz ha pedido prudencia con las cifras porque la Guardia Civil continúa inspeccionando viviendas calcinadas y peinando zonas a las que todavía no ha podido acceder el operativo. “Queremos confiar en que esas 23 personas no localizadas puedan aparecer y que el número de fallecidos no se incremente”, ha señalado. Mientras tanto, el objetivo prioritario sigue siendo “evitar que haya nuevas víctimas”, proteger a la población y contener un incendio que ha definido como “uno de los más rápidos y complejos de los últimos años”. “Estamos trabajando todas las administraciones, cada una desde su responsabilidad, todos coordinados e intentando acabar con este infierno”, ha subrayado.

El fuego avanzó 50 km en dos horas por el viento

El presidente ha explicado que el fuego comenzó junto al kilómetro 511 de la N-340A, cuando un cable del tendido eléctrico cayó entre dos postes y prendió la vegetación. Lo que inicialmente parecía un incendio de cuneta acabó transformándose en un gran incendio forestal cuando el viento, con rachas de hasta 50 kilómetros por hora, empujó las llamas ladera arriba. “Avanzó quince kilómetros en apenas dos horas”, ha resumido Moreno.

“Es un incendio raro”, ha insistido el presidente andaluz, quien ha recordado que Almería no es una de las provincias con mayor masa forestal de Andalucía, pero sí una de las más expuestas al viento. A esa circunstancia se suma una compleja orografía, con barrancos y fuertes pendientes, y la abundante vegetación generada tras las lluvias del invierno, convertida ahora en un combustible perfecto por las sucesivas olas de calor. “Es una auténtica bomba de relojería”, ha advertido.

“Estamos ante una situación de tragedia. Hoy está siendo una jornada trágica”. Así ha resumido el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, la magnitud de un incendio que comenzó como un “fuego de cuneta” y que, según las primeras investigaciones, se originó por la caída de un cable del tendido eléctrico. A partir de ahí, el viento hizo el resto. Las llamas avanzaron a gran velocidad por una zona plagada de barrancos y viviendas diseminadas, donde la orografía impide en muchos puntos el acceso de maquinaria pesada y complica enormemente las labores de extinción.

El incendio comenzó en la tarde del jueves junto al kilómetro 511 de la N-340A. En apenas unas horas, las llamas, alimentadas por rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora y una vegetación extremadamente seca, arrasaron más de 3.150 hectáreas. “Es un incendio raro”, ha dicho el presidente andaluz, quien ha puesto el foco en las dificultades de la orografía.

“Estamos ante una situación de tragedia. Hoy está siendo una jornada trágica”. Así ha resumido el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, la magnitud de un incendio que comenzó como un “fuego de cuneta” y que, según las primeras investigaciones, se originó por la caída de un cable del tendido eléctrico. A partir de ahí, el viento hizo el resto. Las llamas avanzaron a gran velocidad por una zona plagada de barrancos y viviendas diseminadas, donde la orografía impide en muchos puntos el acceso de maquinaria pesada y complica enormemente las labores de extinción.

Sanz confirmó que las víctimas localizadas hasta el momento fueron halladas en dos escenarios distintos durante la expansión del fuego, pese al dispositivo de evacuación puesto en marcha desde los primeros momentos. Cuatro de ellas viajaban en un turismo y, según las primeras informaciones, serían ciudadanos extranjeros, previsiblemente británicos. El segundo grupo estaba formado por nueve personas que trataban de huir del incendio. Dos consiguieron salvar la vida y las otras siete murieron atrapadas por las llamas. Una sería de nacionalidad española y el resto, presuntamente, ciudadanos británicos o belgas. Moreno ha señalado además que la mayoría de los fallecidos serían ciudadanos extranjeros, aunque ha pedido esperar a la identificación definitiva mediante pruebas de ADN.

En cuanto a los heridos, de los ocho registrados, cuatro permanecen en estado grave y serán atendidos en la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Moreno ha advertido de que las próximas 24 o 48 horas serán determinantes para su evolución.

Barrancos, pinar y viviendas diseminadas: el terreno que convirtió el incendio en una trampa

El incendio se declaró en uno de los terrenos más difíciles del Levante almeriense para combatir un fuego. La combinación de barrancos, laderas escarpadas, pinares y cientos de viviendas diseminadas convirtió la extinción en una carrera contrarreloj desde el primer momento. “Se ha producido en el peor de los sitios posibles”, resume el alcalde de Lubrín, Domingo José Ramos Camacho. La zona afectada, entre Los Gallardos y Bédar, está marcada por una orografía abrupta que impide en muchos puntos la entrada de maquinaria pesada. Los bomberos se han visto obligados a trabajar en un terreno muy accidentado, donde acceder a los focos resulta especialmente complicado. A esa dificultad se sumó una primavera muy lluviosa que dejó abundante vegetación, convertida ahora en combustible tras semanas de calor. El viento terminó de acelerar el avance de las llamas. Aunque no alcanzó los umbrales de aviso de la Aemet, el cambio a poniente empujó aire muy cálido y seco sobre una zona con un índice de riesgo de incendios extremo. Bédar, uno de los municipios más afectados (donde cerca del 70% de sus 950 habitantes son extranjeros, principalmente británicos y belgas), refleja además otro de los retos del operativo: una amplia interfaz urbano-forestal, con decenas de cortijos y viviendas aisladas repartidas por la sierra que obligaron a simultanear la extinción con las evacuaciones.

El consejero ha lanzado además un mensaje contundente a la población: las órdenes de evacuación “no son recomendaciones”. “Si las autoridades indican que hay que evacuar y por dónde hacerlo, es clave seguir esas instrucciones”, ha insistido.

La principal hipótesis que manejan los servicios de emergencia es que varias de las víctimas intentaran abandonar la zona por itinerarios distintos a los establecidos y acabaran atrapadas en una rambla sin salida, convertida en una auténtica “ratonera” por el avance del fuego.

“Fuimos puerta por puerta”, asegura el alcalde de Bédar

Visiblemente emocionado, el alcalde de Bédar, Ángel Collados, apenas encontraba palabras para explicar la situación. “Actuamos desde el primer momento avisando puerta por puerta a los vecinos”, relató. Él mismo, junto al agente de la Policía Local y el resto de concejales, recorrió los diseminados para pedir a los residentes que abandonaran sus viviendas. “Como ocurre en estos casos, hubo quien no quiso marcharse”, lamentó.

Una de las parejas que decidió permanecer en su cortijo, que finalmente no resultó afectado, llegó incluso a advertir a un grupo de nueve vecinos del peligro y les pidió que se refugiaran. No lo hicieron. Esta podría ser la causa de algunos de los fallecimientos.

El alcalde ha defendido la actuación del Ayuntamiento y ha insistido en que las órdenes de evacuación deben cumplirse siempre. Collados ha recordado además que algunas de las víctimas llevaban décadas viviendo en el municipio. “A una de las parejas británicas fallecidas llegué incluso a casarla yo”, ha explicado, sin poder ocultar la emoción.

En Los Gallardos, la teniente de alcalde, Antonia Martínez, aseguró que el aviso a la población se realizó “por todos los medios posibles”. A las alertas difundidas por redes sociales y WhatsApp se sumó el trabajo sobre el terreno de Protección Civil, Policía Local, Guardia Civil, bomberos y la Unidad Militar de Emergencias, que recorrieron casa por casa las zonas afectadas para facilitar las evacuaciones. “Todo el mundo se volcó y se está volcando”, resumió.

Un mensaje ES-Alert “hubiera generado más confusión”, dice Moreno

Moreno defendió además que los técnicos descartara activar el sistema ES-Alert porque la emergencia obligaba a adoptar medidas distintas según la zona. Mientras algunos vecinos debían permanecer confinados, otros tenían que ser evacuados por rutas diferentes, por lo que un único mensaje habría generado más confusión que ayuda. A ello se sumó la falta de cobertura en parte del área afectada tras la caída de varias estaciones de telefonía. “Los técnicos entendieron que podía generar más confusión que acierto”, explicó el presidente andaluz.

Las llamas han arrasado ya unas 3.150 hectáreas, en uno de los peores incendios forestales registrados en España

La magnitud del incendio obligó a la Junta de Andalucía a activar la fase de emergencia, situación operativa 2 del Plan Infoca. El dispositivo moviliza a cerca de 500 efectivos, 124 vehículos y una veintena de medios aéreos. Sobre el terreno trabajan 21 retenes del Infoca, nueve camiones autobomba, unos 180 especialistas, además de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil, Policía Nacional adscrita, bomberos, personal sanitario y técnicos de distintas administraciones.

Moreno ha agradecido la coordinación entre todas las administraciones y ha insistido en que el objetivo inmediato pasa por evitar nuevas víctimas, proteger a los vecinos y tratar de perimetrar el incendio para comenzar a controlarlo “en tiempo récord”. No obstante, ha advertido de que la evolución dependerá de la meteorología. “Las previsiones apuntan a que esta tarde volverán a levantarse rachas de viento más intensas, lo que hará aún más compleja la extinción”, ha señalado.

El director técnico del Infoca, David Rodríguez, ha reconocido que el incendio continúa sin estar controlado y ha explicado que el operativo ya esperaba que el viento arreciera a partir del mediodía. A las altas temperaturas se suma un terreno “escarpado” que continúa dificultando el trabajo de los equipos de extinción. En estos momentos, la parte oriental de la A-7 concentra el mayor esfuerzo de los medios terrestres y aéreos.

3.200 hectáreas calcinadas

Moreno ha recordado además que el incendio ya ha calcinado unas 3.200 hectáreas de pinares, monte bajo y espartales extremadamente secos tras las olas de calor. “Se están poniendo todos los medios que tenemos a nuestro alcance”, ha asegurado, antes de admitir que controlar completamente el fuego “llevará varios días”.

Nuevos desalojos tras otro cambio de viento

Pero la emergencia sigue lejos de remitir. El cambio del viento registrado este viernes ha hecho que el incendio vuelva a dirigirse hacia el término municipal de Los Gallardos, especialmente hacia el barranco de Alfaix. El Ayuntamiento ha ordenado el desalojo preventivo de unas 250 personas que residen en esta barriada y mantiene la vigilancia sobre un hotel frecuentado por turistas británicos que en estas fechas puede albergar entre 400 y 500 huéspedes.

“El fuego ha retornado y vuelve hacia el municipio”, ha advertido el alcalde de Los Gallardos, Francisco Miguel Reyes, quien ha atribuido este giro a la combinación del cambio de viento y la compleja orografía de la zona.

Las evacuaciones han afectado ya a más de 600 personas. De ellas, 193 permanecen realojadas en los albergues habilitados en Lubrín, Garrucha y Antas. También han sido desalojados el municipio de Bédar, varias barriadas de Los Gallardos —Almocáizar, El Chocolate, Los Collados, Fuente del Albarico, Los Pinos y La Serena— y el complejo turístico Miraflores, mientras la urbanización Montemayor continúa confinada de forma preventiva.

La Guardia Civil mantiene cortadas varias carreteras y la A-7, una medida adoptada de forma preventiva ante el riesgo de que el fuego pudiera atravesar la autovía impulsado por las pavesas. “Es un incendio especialmente complejo porque el viento genera nuevos focos a gran distancia”, ha explicado Moreno.

La Agencia de Emergencias de Andalucía ha habilitado, a través del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED), el teléfono 677 904 624 para ofrecer atención e información a los familiares de las personas afectadas. A ello se suma la oficina abierta por la Guardia Civil en el cuartel de Garrucha para recoger denuncias de desaparición y obtener muestras de ADN que permitan identificar a las víctimas en el menor tiempo posible.

Mientras el dispositivo continúa trabajando para contener el fuego, las primeras investigaciones empiezan a señalar el origen de la tragedia. Todo apunta a la caída de un cable del tendido eléctrico en el kilómetro 511 de la N-340A. Esa hipótesis coincide con las más de 150 llamadas recibidas por el 112 desde los primeros minutos del incendio, en las que numerosos testigos alertaban precisamente de la caída del cable antes de que las llamas comenzaran a propagarse sin control.

La Guardia Civil mantiene desplegado un amplio dispositivo en la zona. Además de participar en las labores de evacuación y en el corte de carreteras, trabajan sobre el terreno el equipo de Grandes Catástrofes del Servicio de Criminalística, encargado de la identificación de las víctimas mortales; el Grupo de Reserva y Seguridad; patrullas de Seguridad Ciudadana y de Tráfico; y los agentes que investigan el origen del incendio. Una tragedia que ya ha teñido de luto a Andalucía y cuya dimensión todavía no está cerrada.

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La tragedia de Los Gallardos despierta una ola de solidaridad desde la Casa Real hasta Bruselas

La tragedia ha provocado una inmediata cascada de condolencias desde las principales instituciones españolas y europeas. Los Reyes Felipe VI y Letizia han sido de los primeros en reaccionar. En un mensaje difundido por la Casa Real se declararon “profundamente consternados” por el incendio, trasladaron su “tristeza y pesar” a las familias de las víctimas y expresaron su reconocimiento a los equipos de emergencia que continúan trabajando sobre el terreno “con profesionalidad y compromiso”.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestó su “enorme tristeza y desolación” por las consecuencias del incendio y trasladó sus condolencias a los familiares de los fallecidos. También deseó una pronta recuperación a los heridos, mostró su solidaridad con los vecinos afectados y recordó que efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica, Protección Civil, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y la Unidad Militar de Emergencias (UME) participan en el operativo. “Mucha precaución”, pidió a la población.

El apoyo llegó también desde Bruselas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que sigue “con tristeza” las noticias que llegan desde Almería y del resto de incendios que afectan a España. La dirigente comunitaria trasladó su apoyo a las víctimas y sus familias, agradeció el trabajo de bomberos y servicios de emergencia y señaló que la Comisión Europea permanece en contacto con las autoridades españolas para seguir de cerca la evolución de la situación.

En nombre del Ejecutivo central, la portavoz del Gobierno y ministra de Inclusión, Elma Saiz, ha expresado las condolencias y la solidaridad del Gobierno con las familias de las víctimas y pidió “absoluta prudencia” mientras continúan las labores de extinción y la búsqueda de desaparecidos.

Las muestras de apoyo se sucedieron durante toda la mañana. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; y el líder de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, trasladaron sus condolencias a las familias de las víctimas, expresaron su solidaridad con los afectados y agradecieron la labor de los servicios de emergencia que continúan combatiendo el incendio.

La conmoción trascendió el ámbito político. La Real Federación Española de Fútbol, LaLiga y numerosos clubes (entre ellos la UD Almería, el Real Madrid, el Sevilla FC, el Real Betis y el Málaga CF) han expresado a través de redes sociales su pesar por la tragedia y trasladaron su apoyo a las familias de las víctimas, a los vecinos afectados y a los servicios de emergencia que continúan luchando contra el incendio.

La gravedad del incendio también paralizó la actividad institucional andaluza. La Junta suspendió la toma de posesión del nuevo Gobierno para que Juanma Moreno pudiera desplazarse a Los Gallardos, mientras el Parlamento andaluz canceló la sesión prevista para este viernes. A ello se sumaron el PSOE-A, Adelante Andalucía y Por Andalucía, que suspendieron sus respectivas agendas públicas ante la dimensión de una tragedia que mantiene en vilo a toda Andalucía.

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