
Ex aliados
El presidente de EE.UU. asegura que la italiana le “suplicó” una foto durante el G7; ella le acusa de mentir y le recuerda que “Italia no implora nunca”
La presunta reconciliación entre Donald Trump y Giorgia Meloni duró poco y terminó en insultos y en un nivel de enfrentamiento nunca visto. El presidente estadounidense liquidó los intentos de pacificación de la dirigente italiana durante una llamada telefónica a una cadena privada italiana: “Me dio pena”. Ella, herida en su orgullo, respondió: “Estoy estupefacta”.
El pasado martes, durante el G7 de Evian, el presidente de Estados Unidos saludó, aunque visiblemente contrariado, a la primera ministra italiana. Sin embargo, el clima pareció relajarse poco después. “Siempre nos hemos querido mucho”, se le escucha decir en un vídeo al inicio de los trabajos de la cumbre en Francia. Era la primera vez que ambos coincidían tras el choque provocado por los ataques de Trump al papa León XIV, a quien Meloni salió en defensa el pasado mes de abril.
En particular, el presidente estadounidense había quedado molesto por la negativa italiana a autorizar el uso de la base de Sigonella, en Sicilia, para los ataques contra Irán.
Las escenas captadas por las cámaras durante el encuentro de Evian no han bastado, evidentemente, para recomponer la relación entre dos de los principales referentes de la derecha mundial, antaño estrechos aliados. De hecho, algunos dirigentes próximos a la primera ministra creen que la actitud irónica de Meloni fue interpretada como una burla por el entorno de Trump y que este se sintió herido en su narcisismo. Al término de la cumbre, Meloni aseguró que con Trump había encontrado “una relación inalterada” y destacó las “amplias convergencias” alcanzadas durante los encuentros mantenidos en Francia.
Sin embargo, dos días después, respondiendo a una llamada del corresponsal de la cadena La7 , Trump afirmó: “¡Probablemente está contenta de que le haya hablado! ¡Yo no estaba obligado a hablar con ella!”. Y remató: “No sé qué decirle. ¡Me suplicó hacerse una foto conmigo! Quería una foto conmigo desesperadamente. Podría incluso no haberla hecho, pero me dio pena”.
Menos de una hora después de la publicación de las declaraciones, la mandataria italiana intervino desde Bruselas, donde se encontraba para participar en el Consejo Europeo, con un vídeo en las redes sociales: “Hay cosas que merecen una respuesta inmediata: las declaraciones de Donald Trump son totalmente inventadas. Francamente, estoy estupefacta”.
Con un tono muy firme añadió: “No sé por qué el presidente de Estados Unidos se comporta así con sus aliados; en cualquier caso, no es la primera vez que ocurre”. La conclusión fue casi una advertencia: “Hay una cosa que debe recordar: ni yo ni Italia suplicamos jamás”.
Crisis diplomática
“Trump ofende a toda Italia”, afirmó el ministro de Exteriores Tajani al anunciar la cancelación de una visita en Miami
La tensión siguió aumentando durante la tarde. Donald Trump volvió a cargar contra la primera ministra: “Era una gran fan mía”, afirmó Trump al corresponsal de NBC, Gabe Gutierrez. “Pero no la quiero como admiradora porque ella, al igual que los demás miembros de la OTAN, no ha estado a la altura en lo referente al estrecho de Ormuz”
En Palazzo Chigi circulan todo tipo de conjeturas. Algunos observan que Trump, quizá asesorado por colaboradores con un buen conocimiento de la política italiana, eligió precisamente La7 para lanzar su ataque. Se trata de una cadena considerada cercana al centroizquierda y propiedad de Urbano Cairo, dueño también de medios con líneas editoriales muy distintas, como el Corriere della Sera y, en España, El Mundo y Marca.
La polémica se convirtió rápidamente en una crisis diplomática. El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, anunció la cancelación de su visita a Estados Unidos, prevista para los días 21 y 22 de junio, para una cumbre en Miami, debido a las “graves y ofensivas palabras” de Trump contra Meloni, que, según afirmó, “ofenden a toda Italia”.
“No es un ataque político ni personal. No sé cómo calificarlo”, dijo Sánchez, que expresó su solidaridad con Meloni
A Meloni le llegaron mensajes de solidaridad desde distintos frentes. Entre ellos, el de Pedro Sánchez, que al término del Consejo Europeo le trasladó “toda mi solidaridad ante este ataque, que no es ni político ni personal. No sé cómo calificarlo”. El presidente del Gobierno subrayó que no solo había expresado públicamente su apoyo a la mandataria italiana durante la rueda de prensa, sino que también se lo había transmitido en privado. El presidente de la República italiana, Sergio Mattarella, telefoneó a Meloni para expresarle su cercanía, al igual que los principales dirigentes de la oposición de centroizquierda.
EE.UU.-Italia
Meloni vuelve a responder a Trump: “mi popularidad no es asunto tuyo”
Lejos de amainar, el choque entre Trump y Meloni se ha recrudecido en las últimas horas. Para ello, el presidente estadounidense recurrió a su red social Truth para insistir en que Meloni le pidió “una y otra vez hacerse una foto” con él durante la cumbre del G7 en Francia. En su escrito, sostiene sobre Meloni que su popularidad en Italia “está por los suelos, posiblemente porque le dio la espalda a Estados Unidos” y le reprochó que no permitiera utilizar las pistas de aterrizaje italianas, lo que supuso un gran inconveniente logístico, “a pesar de que EE.UU. aporta cientos de miles de millones de dólares al año para proteger a Italia y a otros 'supuestos' aliados de la OTAN”. “Ahora, tras la derrota militar de Irán a manos de Estados Unidos, ella quiere volver a ser amiga para 'mejorar sus cifras'. ¡¡¡No, gracias!!! Presidente DJT”, añadió el norteamericano. Como respuesta, Meloni le ha dicho desde su cuenta de Instagram que su popularidad “no es asunto tuyo, sugiero que te centres en la tuya”. Para la primera ministra italiana, estos ataques “constantes e injustificados” son “absurdos”. “En cuanto a mi popularidad, ser tu amiga no la ha ayudado en absoluto, ni depende de mi relación contigo. Mi popularidad depende de mi capacidad para defender el interés nacional de Italia, y eso es precisamente lo que siempre he hecho”, escribió. Y añadió: “Eso mismo hice con respecto a las bases militares estadounidenses en Italia. Su uso se rige por acuerdos que siempre hemos respetado y que no pueden violarse mientras yo sea primera ministra. Italia sigue siendo una nación soberana”. “En cualquier caso, mi popularidad no es asunto tuyo. Sugiero que te centres en la tuya”, concluyó.