
Conflicto en Oriente Próximo
Los mandatarios europeos, China y las naciones del Golfo acogen con reservas el pacto inicial entre Teherán y Washington destinado a concluir la guerra en Oriente Próximo.
Un conjunto de manifestantes se oponen a la cumbre del G7 en Évian, Francia. En la fotografía, supuestos Emmanuel Macron y Donald Trump.
Nathan Laine / Bloomberg
Gina Tosas
Barcelona
Los gobernantes globales acogieron con prudencia la proclamación del acuerdo logrado entre EE.UU. e Irán, al tiempo que subrayaron la "urgencia" de reabrir el estrecho de Ormuz y destacaron que Teherán jamás debe obtener el arma nuclear. Este último aspecto es el que la Administración Trump debe tratar con el régimen de los ayatolás en los próximos 60 días, conforme al memorando de entendimiento rubricado por ambas naciones en la madrugada del lunes.
Desde Europa y Canadá, el respaldo a los progresos del proceso parecía firme. En una declaración conjunta, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá se mostraron dispuestos a eliminar las "sanciones correspondientes" si Irán respondía con "acciones claras y verificables" en relación con su programa nuclear. Teherán, señalaron, "no debe conseguir jamás el arma nuclear".
Asimismo, los líderes europeos, junto con Ottawa, centraron sus declaraciones en la relevancia de restablecer la navegación en la vía marítima esencial para el flujo del comercio, el petróleo y el gas a nivel global. Los cinco países —que se reúnen esta semana con el presidente de EE.UU., Donald Trump, en la cumbre del G7 en Évian, Francia— anunciaron que preparan una misión "estrictamente defensiva" para recuperar el estrecho de Ormuz.
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Un "alto el fuego sólido y perdurable es vital" en Líbano, enfatizó el presidente francés, Emmanuel Macron. Trump declaró el domingo que Estados Unidos e Irán habían llegado a un acuerdo sobre un memorando que debe terminar de inmediato con la guerra en Oriente Próximo. Y que Pakistán, mediador en el proceso, precisó que abarca todos los frentes, incluido Líbano, con una ceremonia de firma prevista para el viernes en Ginebra.
No obstante, horas después del anuncio, el gobierno de Israel —donde líderes de la oposición, de izquierda, centro, derecha y extrema derecha han condenado el pacto— dejó claro que sus tropas no planeaban retirarse del sur de Líbano.
"Un alto el fuego sólido y perdurable es vital" en Líbano
Emmanuel Macron
Presidente francés
En la misma línea que las potencias europeas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, resaltó que la prioridad era "restaurar la libertad de navegación, sin tasas de tránsito; esto es fundamental para la estabilidad regional y para la economía mundial". Y se unió al llamado a un "alto el fuego genuino" en Líbano. "No puede haber paz en Oriente Próximo mientras Líbano esté en llamas", afirmó.
La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, ofreció la experiencia de los líderes europeos para asistir en la negociación sobre el acuerdo nuclear definitivo con Irán, la siguiente fase en la que entra este proceso de diálogo. Alemania, Francia y el Reino Unido negociaron durante años un acuerdo nuclear previo con Irán, del que Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump, se retiró en 2018.
El secretario general de la ONU, António Guterres, calificó el acuerdo como un "paso crucial hacia una solución pacífica del conflicto".
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El presidente del Consejo Europeo, António Costa, celebró el fin de una "guerra costosa". Un mensaje similar al del presidente español, Pedro Sánchez, que también festejó la noticia y recordó que el pacto ponía fin a una guerra "sin sentido". "Más de 7.400 fallecidos, la mayoría civiles. Cientos de hogares, escuelas y hospitales destruidos. Un aumento generalizado de los precios y miles de millones de euros en pérdidas, también en Europa. Este es el balance que ha tenido el conflicto en Irán", detalló el mandatario.
El Gobierno chino, por su parte, celebró el acuerdo y también manifestó su esperanza de que el estrecho de Ormuz pueda recuperar "cuanto antes" unas condiciones seguras y libres para la navegación.
Arabia Saudí, Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Catar, que han sido blanco de los ataques de represalia de Irán durante el conflicto, también celebraron el acuerdo preliminar. EAU instó a las partes a que implementen plenamente el pacto, con especial énfasis en el fin de las hostilidades y la libertad de navegación en Ormuz.
Turquía, por su parte, hizo referencia al intenso vaivén de declaraciones que precedieron al anuncio del acuerdo, que el presidente Trump llegó a proclamar hasta 40 veces antes de anunciarse el alcance de un entendimiento entre Irán y EE.UU. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, subrayó "la necesidad de evitar la retórica, las provocaciones y las acciones que puedan intensificar las tensiones" y "mantenerse alerta ante un posible sabotaje" antes del viernes, cuando está prevista la firma del acuerdo.
Gina Tosas
Redactora en Internacional
Periodista y humanista, licenciada por la UPF. Redactora de La Vanguardia desde 2015, donde cubre la actualidad de Internacional. También ha trabajado en Breaking News y Tecnología, y colaborado con el 'Magazine' y el 'ES'
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